La mayor exposición individual de Antony Gormley en la Europa continental explora la relación del cuerpo humano con la arquitectura, el paisaje y el propio museo. A través de esculturas monumentales y obras íntimas, la muestra invita a reflexionar sobre la condición humana.
El artista británico Antony Gormley, uno de los escultores contemporáneos más destacados del mundo, presenta su mayor exposición individual en la Europa continental en el KMSKA. Comisariada por Carolyn Christov-Bakargiev, la muestra explora la profundidad de la obra de Gormley y su enfoque en el cuerpo humano en el espacio. Mediante formas minimalistas y contundentes, junto con materiales como hierro y plomo, Gormley plantea preguntas fundamentales sobre la posición del ser humano en relación con la naturaleza, el paisaje y la arquitectura. El título 'Geestgrond' hace referencia tanto al suelo arenoso y ligero de la región como al 'suelo' simbólico del alma o la vida interior, actuando como cimiento desde el que crece la imaginación.
La exposición no se limita a un único espacio, sino que se despliega por todo el edificio y el exterior, interactuando con obras de la colección permanente del museo. Una pieza central de la muestra es el 'Heart', una sección íntima organizada como una 'Wunderkammer' que presenta bocetos, cuadernos, dibujos y experimentos tempranos, ofreciendo una ventana al proceso creativo del artista. Al invitar a los visitantes a experimentar el museo como un entorno vivo y sensorial, la exposición busca cerrar la brecha entre el arte, el espacio y el tiempo.