Esta exposición en el Museo Kampa celebra la vida y obra de los artistas casados Jaroslava Kurandová y Zdeněk Rybka, cuyos viajes artísticos estuvieron significativamente marcados por eventos históricos. Explora su cambio de la pintura figurativa académica al rigor geométrico en la década de 1960 y su posterior regreso al arte tras períodos de retiro.
El Museo Kampa exhibe las significativas contribuciones artísticas de Jaroslava Kurandová (1936–2024) y Zdeněk Rybka (nacido en 1938), una pareja casada cuyas vidas y carreras estuvieron entrelazadas y profundamente afectadas por las convulsiones históricas.
Durante la década de 1960, ambos artistas se alejaron de la pintura figurativa académica hacia la abstracción geométrica y un uso audaz del color, convirtiéndose en miembros del Klub konkretistů. Kurandová extendió su obra al espacio tridimensional utilizando materiales como el tablero duro lacado al nitro y el plexiglás, mientras que Rybka experimentó con la electrografía, creando imágenes con un efecto único de halo brillante. Tras la invasión de 1968, se retiraron de la vida pública para enseñar, regresando a su práctica artística a finales de la década de 1980. Rybka introdujo una nueva dirección llamada Vântîl, caracterizada por el absurdo y la irreverencia, y volvió a la pintura figurativa expresiva dentro de un marco geométrico. La obra posterior de Kurandová implicaba filas paralelas de tiras de metal o plexiglás sobre lienzo, transmitiendo movimiento y energía, a menudo con un fuerte sentido de compromiso cívico.
La exposición tiene como objetivo restaurar a estos dos creadores en la narrativa de la historia del arte, destacando cómo los eventos históricos moldearon sus caminos y producción artística. La dedicación de Kurandová a la educación artística se presenta como una continuación ética de su obra, estableciéndola como una profesora carismática y respetada. Se contempla la posible trayectoria profesional de Rybka, quizás en la escena artística de vanguardia de California, subrayando el impacto de las circunstancias políticas en el desarrollo artístico. La exposición enfatiza la postura de silencio de Kurandová no como debilidad sino como convicción, y la continua exploración de Rybka de los principios geométricos en su pintura figurativa expresiva.