Este relato histórico detalla el ambicioso proyecto de varias décadas para erigir un monumento al Emperador Francisco José en Viena. Cubre la serie de concursos de diseño, las motivaciones políticas detrás del proyecto durante la dictadura de Dollfuss-Schuschnigg y el eventual abandono de los planes debido a la oposición pública y profesional, así como a los cambios políticos de 1938.
La página examina los prolongados esfuerzos para establecer un monumento al Emperador Francisco José, una figura vista como símbolo de la monarquía de los Habsburgo y un pasado nostálgico. Durante la dictadura de Dollfuss-Schuschnigg, este proyecto, junto con la remodelación del Äußeres Burgtor en un Monumento a los Héroes Austriacos en 1934, fue un elemento crucial de una política de memoria dirigida por el Estado. El objetivo era construir una imagen gloriosa y espléndida del pasado monárquico, fomentando una identidad austríaca distinta y diferenciándola del Reich alemán nacionalsocialista. Este empeño implicó una importante participación pública y profesional, con tres grandes concursos de diseño organizados por la Asociación Central de Arquitectos Austriacos. Un desafío clave a lo largo de estos concursos fue la selección de una ubicación adecuada, con varias propuestas debatidas, incluido el Altan de la Neue Burg. Una maqueta de la estatua del Emperador en el Altan en noviembre de 1937 representó un intento final, aunque infructuoso, de resolver la polémica cuestión del sitio. En última instancia, las críticas generalizadas de expertos y del público, unidas a la toma del poder por parte de los nazis en 1938, pusieron un fin definitivo a todo el proyecto del monumento.