Esta exposición profundiza en el acalorado debate que rodeó la reconstrucción del tejado de la Catedral de San Esteban tras un incendio. Destaca la controversia entre el uso de acero y hormigón armado para la estructura, involucrando a expertos, autoridades y al público en discusiones sobre estética y adecuación.
Tras el incendio que devastó la Catedral de San Esteban, la decisión de reconstruir el icónico tejado inclinado desató un importante debate entre expertos y el público. El punto central de la controversia fue la elección del material de construcción: acero u hormigón armado. Mientras que algunos veían el acero como un material adecuado para la construcción industrial y, por lo tanto, indigno de una catedral, otros abogaban por su practicidad y seguridad contra incendios, especialmente después del reciente desastre. La página detalla el encargo de opiniones expertas, la participación de varios ministerios, funcionarios de la ciudad, instituciones académicas, la autoridad de monumentos y la iglesia. Esta discusión se produjo a pesar de que el 8 de junio de 1945 ya se había cursado un pedido de una estructura de tejado de acero a la empresa Waagner-Biró. No se consideró un tejado de madera, que imitara el original medieval, debido a preocupaciones de seguridad contra incendios y escasez de materiales.
Los esfuerzos de reconstrucción también produjeron varios filmes de la Oficina Federal de Fotografía y Películas Educativas, destinados a fines didácticos. Estas películas documentaron la creación del nuevo tejado y la intrincada cantería, ofreciendo una visión visual del proceso de reconstrucción de posguerra. La página también hace referencia a contenido relacionado sobre el "Stephansdom y Pummerin", que contextualiza aún más el estatus de ícono nacional de la catedral y su viaje de reconstrucción, incluyendo obras fotográficas de Lucca Chmel que capturaron la nueva estructura de tejado de acero desde alturas vertiginosas.