Este relato histórico detalla el sistema de racionamiento de cigarrillos en Austria tras la Segunda Guerra Mundial, donde los hombres recibían el doble de la ración asignada a las mujeres. Destaca los desafíos legales y políticos que enfrentaron las mujeres en la búsqueda de un trato igualitario, culminando en una decisión parlamentaria en 1948 para otorgar raciones equitativas.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Austria se enfrentó a importantes escaseces de suministro, lo que llevó al racionamiento de bienes esenciales, incluidos los cigarrillos. Inicialmente, los hombres de entre 18 y 65 años recibían una tarjeta de fumador para hombres ('M') de 40 cigarrillos al mes, mientras que las mujeres de entre 25 y 55 años recibían una tarjeta de fumador para mujeres ('F') de solo 20 cigarrillos. Esta asignación discriminatoria reflejaba e intensificaba las desigualdades preexistentes. Dos mujeres vienesas, Frieda Schöberl y Hildegard Suscher, impugnaron este sistema en 1947 al presentar quejas ante el Tribunal Constitucional, abogando por tarjetas de fumador ('M') iguales. El tribunal rechazó sus apelaciones, citando una mayor necesidad de tabaco entre los hombres. Al mismo tiempo, la distribución desigual fue tema de debate parlamentario desde febrero de 1946, con promesas de rectificar la situación una vez que aumentaran las importaciones de tabaco. Para el 29 de marzo de 1948, con la mejora de las importaciones extranjeras, las mujeres comenzaron a recibir la misma ración de tabaco que los hombres, resolviendo así la disparidad de suministro.