Este contenido detalla el debate histórico en diciembre de 1950 sobre los escudos de armas que se exhibirían en el tejado de la Catedral de San Esteban. Describe los intereses contrapuestos de la dirección de la construcción de la catedral, la Autoridad Federal de Monumentos, la República de Austria y la Ciudad de Viena en la determinación de la representación heráldica final.
En diciembre de 1950, la dirección de la construcción de la Catedral de San Esteban y la Autoridad Federal de Monumentos se enfrentaron a una decisión importante sobre los escudos de armas que se exhibirían en el tejado de la catedral, un asunto que había generado considerable discusión. Inicialmente, el plan era restaurar la disposición original: en el lado sur, el águila bicéfala con las iniciales de Francisco I, y en el lado norte, el año 1831 (marcando la última reparación del tejado) con la doble cruz de la Arquidiócesis de Viena.
Sin embargo, surgieron nuevas propuestas que abogaban por el escudo de armas estatal de la República y un lugar para la Ciudad de Viena, que había realizado una donación sustancial. El maestro constructor de la catedral, Karl Holey, sugirió combinar el antiguo águila bicéfala con el escudo de armas de la República en el lado sur, y los escudos de armas de la Ciudad de Viena y la Arquidiócesis en el lado norte. Se produjo una protesta pública desde algunos sectores, acusando a la dirección de la catedral de no cumplir las promesas hechas durante las campañas de recaudación de fondos para restaurar la apariencia previa a 1945. Finalmente, la decisión del Cardenal Innitzer de renunciar al escudo de armas de la Arquidiócesis allanó el camino para una resolución. El lado sur fue adornado con el tradicional águila bicéfala y el año 1831, mientras que el lado norte ahora presenta dos escudos de armas: el de la Ciudad de Viena y el águila federal, acompañados por el año 1950, año de finalización del tejado.