Esta exposición detalla el elaborado "Triumphzug" (desfile triunfal) de la campana Pummerin en abril de 1952, que marcó su traslado de Linz a Viena. El evento fue preparado meticulosamente y presentado como un símbolo de unidad y libertad austríaca, involucrando a dignatarios políticos y religiosos, grupos festivos y grandes congregaciones públicas.
En abril de 1952, la campana Pummerin, una donación de la Alta Austria y fundida en St. Florian, fue transportada de Linz a Viena en un gran "Triumphzug". Este evento, preparado meticulosamente y ampliamente publicitado, vio cómo la campana, originalmente planeada para viajar en barco por el Danubio, se trasladaba en un camión decorado de plataforma baja. El desfile, que atravesó numerosas ciudades de Linz a Viena, incluyendo Enns, Amstetten, Melk y St. Pölten, estuvo imbuido de un importante significado simbólico.
Designada por el Gobernador de Alta Austria, Heinrich Gleißner, como "un signo de la unidad y la libertad de Austria", el viaje de la campana fue acompañado por altos dignatarios políticos y espirituales que la pasaron como un relevo a través de líneas de demarcación y fronteras diocesanas. Oradores festivos, bandas de música, grupos de trajes tradicionales y abanderados dieron la bienvenida a la Pummerin en cada parada, mientras que multitudes masivas bordeaban la ruta, dando al evento un carácter de fiesta popular. La llegada de la Pummerin y la reapertura de la Catedral de San Esteban fueron aprovechadas estratégicamente por la iglesia y el estado durante el período de la administración aliada para construir un sentido de identidad nacional compartida y confirmar la autonomía de Austria.