Esta exposición conmemora a Elwira Seroczyńska, una legendaria patinadora de velocidad polaca, diez años después de su fallecimiento. El evento reunió a su hijo, amigos de la comunidad del patinaje y la familia olímpica para recordar sus logros, incluida su medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Invierno de Squaw Valley 1960.
Celebrado en 2014, este evento en el Museo del Deporte y el Turismo de Varsovia marcó el décimo aniversario del fallecimiento de Elwira Seroczyńska, una reconocida patinadora de velocidad polaca. La conmemoración tuvo lugar en la exposición permanente del museo, el Muro de la Gloria Deportiva Polaca, donde una placa conmemora la medalla de plata de Seroczyńska en los Juegos Olímpicos de Invierno de Squaw Valley 1960. El evento fue organizado conjuntamente por el Museo del Deporte y el Turismo, la Asociación Polaca de Patinaje de Velocidad y la Fundación del Centro de Educación Olímpica. Entre los asistentes se encontraban el hijo de Seroczyńska, Dariusz Seroczyński, quien compartió recuerdos y anécdotas personales, y patinadores como Helena Pilejczyk, que ganó el bronce en el mismo evento olímpico, e Irena Szewińska, una olímpica polaca muy condecorada. Kazimierz Kowalczyk, presidente de la Asociación Polaca de Patinaje de Velocidad, también habló sobre la carrera deportiva de Seroczyńska, que incluyó 26 campeonatos polacos y numerosos récords nacionales. Elwira Seroczyńska fue una patinadora de velocidad de talla mundial a finales de los años 50 y principios de los 60, y también ganó un "campeonato mundial pequeño" en 1962. Después de su carrera competitiva, trabajó como entrenadora para el equipo nacional polaco. Falleció repentinamente en 2004.