Esta exposición transporta a los visitantes al mundo imaginario de los pintores orientalistas franceses del siglo XIX, como Ingres, Delacroix y Gérôme. Explora cómo estos artistas, fascinados por regiones del Este previamente desconocidas, crearon representaciones romantizadas, simplistas y a menudo estereotipadas del 'Oriente' en sus estudios. Los visitantes pueden esperar un viaje emocionante e inmersivo a través de paisajes fantásticos, personajes misteriosos y arquitectura espectacular.
En el siglo XIX, el 'Oriente' se abrió como un mundo nuevo y fascinante para los artistas occidentales, especialmente los pintores franceses. Esta exposición profundiza en cómo artistas como Eugène Delacroix, Jean-Léon Gérôme y Jean-Auguste-Dominique Ingres, a pesar de trabajar desde sus estudios parisinos con modelos locales, quedaron cautivados por los exóticos paisajes, la iluminación única, los colores vibrantes y la diversa flora y fauna de estas regiones lejanas. El movimiento artístico resultante, el Orientalismo, mostraba países del Este a través de una lente que era hermosa pero también romantizada, simplista y a menudo estereotipada.
La experiencia lleva a los visitantes a un viaje emocionante e inmersivo a través de este 'Oriente' imaginario, comenzando con los diarios de viaje de Eugène Delacroix. Los invitados se encontrarán con un mundo lleno de fantasía, personajes misteriosos, arquitectura espectacular, deseo y misticismo. Descubrirán calles estrechas, zocos animados, hermosos patios, y verán patrones geométricos cobrar vida junto a danzantes de espadas, bailarinas de vientre y encantadores de serpientes, todo ello acompañado de música emocionante y cerámica Iznik turquesa giratoria. La exposición también incluye una ardua travesía por un desierto implacable, encontrando animales salvajes y recorriendo paisajes abrasadores, antes de encontrar descanso en un oasis verde. El viaje culmina cuando Fabrique des Lumières se transforma en una tienda del Sahara, ofreciendo un momento de reposo antes de que los visitantes 'despierten' en un salón parisino del siglo XIX, cuestionándose si la aventura fue meramente un sueño.