Esta exposición en CentroCentro presenta una selección de dibujos e ilustraciones de la Colección ABC, celebrando las fiestas de San Isidro en Madrid. Incluye obras de numerosos artistas que capturan el espíritu de la Pradera, con elementos tradicionales como mantones, rosquillas y verbena.
CentroCentro, como parte de la oferta cultural del Ayuntamiento, presenta "En la Pradera de San Isidro. Mantones, Rosquillas y Verbena", una exposición que profundiza en la esencia de la celebración madrileña de San Isidro a través de una selección curada de obras de arte de la Colección ABC. Durante más de un siglo, la revista _Blanco y Negro_ y el periódico _ABC_ han documentado la vida de la ciudad, su gente, sus festividades y, en particular, sus celebraciones, siendo San Isidro un evento central. Esta exposición, una colaboración entre el Ayuntamiento de Madrid y el Museo ABC, destaca dibujos e ilustraciones, muchas de ellas expuestas por primera vez, enfatizando el patrimonio artístico conservado en las colecciones y archivos de la ciudad.
La exposición ofrece un viaje festivo a la Pradera de antaño, guiado por las visiones artísticas de ilustradores célebres como Narciso Méndez Bringa, conocido por sus dibujos detallados y elegantes; Ángel Díaz Huertas, maestro del arte popular, colorido y expresivo; Manuel Escudero, Ramón Estalella, Carlos Masberguer, Enrique Climent y José Francisco Aguirre, que representaron escenas castizas con mantones y abanicos en estilo "art déco" y vanguardista; Joaquín Xaudaró, con su "vista de pájaro" de la Pradera; Ramón Manchón, Inocencio Medina Vera, José Robledano, Enrique Herreros, Francisco López Rubio, Mecachis y Melitón González, que retrataron a San Isidro con ingenio y humor; e incluso Adolfo Lozano Sidro, Valls, Fernando Alberti Barceló, Enrique Estevan, Tomás Muñoz Lucena, hasta llegar a Miguel Gallardo y Juanito Mediavilla, que celebraron al Santo con hombreras, tupés y rock and roll. Los elementos icónicos de la Pradera—el Santo, las rosquillas, los botijos, el agua bendita, la verbena, el mantón y el abanico—han sido plasmados por artistas, documentando una celebración centenaria que entrelaza lo religioso y lo profano, lo refinado y lo popular, en una ciudad que une a todos al son del organillo.