Esta entrada detalla 'Xochipilli-Macuilxóchitl: Una música azteca imaginada (1940)' de Carlos Chávez, una obra fundamental del Renacimiento Azteca Mexicano. Creada para la exposición del MoMA de 1940 'Veinte siglos de arte mexicano', pretendía evocar un pasado remoto a través de estéticas indígenas abstractas y reconstrucciones de instrumentos antiguos.
La obra 'Xochipilli-Macuilxóchitl' de Carlos Chávez es una pieza significativa del Renacimiento Azteca en las artes mexicanas. Ante la imposibilidad de recuperar fuentes musicales antiguas conservadas, la estética de estas composiciones sirvió como evocación de un pasado lejano. A través de una abstracción desvinculada de las culturas indígenas antiguas (particularmente azteca y maya), se pretendía expresar, en palabras del propio Chávez, 'la parte más profunda del alma mexicana'. 'Xochipilli-Macuilxóchitl' se interpretó dos veces al día durante dos semanas en la gran exposición 'Veinte siglos de arte mexicano' que se celebró en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1940.
La partitura fue compuesta para un conjunto instrumental que incluía copias de instrumentos aztecas antiguos, con la excepción de un trombón utilizado para imitar el sonido de una trompeta de caracola marina. Estos instrumentos se construyeron basándose en representaciones pictóricas de los Códices Florentinos. El programa del concierto del MoMA enumeraba algunos de estos instrumentos, como el teponaztli (un idiófono de madera), huehuetles (idiófonos de membrana) y omichicahuaztlis (idiófonos de raspado). Cabe destacar que el subtítulo de la obra de 1940, 'Música para instrumentos prehispánicos', difiere del subtítulo definitivo publicado mucho más tarde, en 1964, 'Una música azteca imaginada'. Con este último subtítulo, Chávez pretendía distanciar la obra de cualquier connotación esencialista.