Esta exposición explora la fascinante intersección del arte japonés Ukiyo-e y la llegada del ferrocarril durante la modernización de Japón. Presenta "imágenes del mundo flotante" que representan el tren como un símbolo de progreso, capturando su integración en la vida urbana, los paisajes y las transformaciones sociales.
La exposición "Ukiyo-e. El ferrocarril en el mundo flotante." profundiza en los sugerentes encuentros entre arte y modernidad, centrándose específicamente en la representación de los ferrocarriles en los grabados japoneses Ukiyo-e. Estas "imágenes del mundo flotante", originadas en el período Edo y extendidas hasta la era Meiji, capturan un concepto de vida efímera y cambiante a través de escenas urbanas, paisajes y transformaciones sociales, difundidas mediante la técnica tradicional japonesa de grabado en madera (mokuhanga).
La inauguración de la primera línea de ferrocarril de Japón en 1872 marcó un momento crucial en la modernización del país. El tren simbolizaba el progreso y la apertura a Occidente, alterando fundamentalmente la percepción del territorio y la movilidad. Rápidamente se convirtió en un emblema de cambio dentro del imaginario artístico, con algunos artistas incluso anticipando su llegada basándose en modelos occidentales. Géneros posteriores del Ukiyo-e, como el _Yokohama-e_ y el _kaika-e_, directamente vinculados a la apertura internacional y la modernización, vieron a artistas como Hiroshige III, Yoshitora y Kunichika retratar locomotoras en diversos escenarios. Estos grabados sirven como una detallada documentación de la coexistencia de tradición y modernidad, ilustrando cómo el tren remodeló el paisaje japonés, la experiencia del viaje y el ritmo de la vida cotidiana.