El Museo del Romanticismo concluye su exposición de obra invitada, presentando un retrato del insigne poeta Gustavo Adolfo Bécquer. Esta pintura de 1862, obra de su hermano Valeriano Domínguez Bécquer, constituye un destacado ejemplo de la retratística romántica española.
El Museo del Romanticismo se despide de la presentación 'Obra Invitada', que ha albergado un importante retrato del poeta Gustavo Adolfo Bécquer. Pintado en 1862 por su hermano, el artista Valeriano Domínguez Bécquer, y cedido en préstamo por el Museo de Bellas Artes de Sevilla, esta pieza es un notable ejemplo de la retratística romántica española. Su exhibición permitió un diálogo con otras obras de la colección permanente del museo, incluido otro retrato de Bécquer en sus últimos días, obra de su amigo Vicente Palmaroli, que se encuentra en la misma sala. Los visitantes tuvieron hasta el 30 de junio para disfrutar de esta muestra especial en la SALA XVII (GABINETE DE LARRA).
Para conmemorar la partida del retrato del poeta, el museo organizó eventos paralelos. Entre ellos, se incluyó una sesión de cuentacuentos titulada 'Los ojos verdes' el sábado 22 de junio, dirigida a familias con niños a partir de 8 años y centrada en una de las leyendas célebres de Bécquer. Además, tuvo lugar un concierto del Cuarteto Bécquer, el sábado 29 de junio, con el cuarteto de cuerda interpretando obras de Haydn, Mozart y Mussorgsky.