Esta exposición explora el uso inesperado del color negro en las obras de Joaquín Sorolla, el pintor reconocido por su maestría con la luz y el color. Desafía la comprensión convencional de su paleta al examinar la presencia y el significado de los tonos negros y grises en su obra.
La exposición "Sorolla en negro" profundiza en un aspecto menos explorado de la producción artística de Joaquín Sorolla: su relación con el color negro. Conocido principalmente como el "pintor de la luz", la obra de Sorolla se asocia típicamente con los vibrantes tonos mediterráneos. Sin embargo, esta exposición plantea que el negro, a menudo visto como la antítesis del color y la luz, también está notablemente presente en su obra. La exposición desafía la narrativa crítica tradicional sobre Sorolla, e incluso las percepciones de sus contemporáneos, al sugerir que el color negro no está reñido con su poética artística, sino que ofrece otro punto de vista para comprender su complejidad como artista. Comisariada por Carlos Reyero Hermosilla, con la colaboración de Blanca Pons-Sorolla, la exposición es el resultado de una extensa investigación sobre la pintura de Sorolla y la valoración estética y cultural de los negros y grises en el arte de finales del siglo XIX y principios del XX.
La exposición surge de una propuesta curatorial que cuestiona la aparente paradoja de asociar a Sorolla con el negro. Invita a los visitantes a considerar si esta asociación es una contradicción o un medio para una apreciación más profunda de la gama completa del artista. Si bien la intensa luz del Mediterráneo, los colores vibrantes y la miríada de blancos definen a Sorolla, la exposición destaca cómo el negro, como la propia oscuridad, también figura de manera significativa en su paleta. Esta exploración tiene como objetivo ampliar la comprensión de la visión artística de Sorolla, revelando un pintor más matizado y complejo de lo que se percibe habitualmente.