Esta exposición explora la segunda entrega de la serie Realismo romántico de Valery Katsuba, centrada en temas como el viaje, la conexión humana y el esfuerzo físico. A través de la fotografía analógica, el artista examina la intersección entre memoria y realidad, proponiendo un diálogo moderno con las tradiciones artísticas clásicas.
En esta segunda parte de Realismo romántico, Valery Katsuba desplaza su enfoque hacia un registro más contenido, articulando una narrativa centrada en tres pilares fundamentales: el viaje, la conexión interpersonal y el cuerpo en esfuerzo. Actuando como un cartógrafo de los sentidos, Katsuba recorre diversas geografías, desde San Petersburgo y Madrid hasta La Habana y Londres, transformando estas localizaciones en espacios donde la experiencia vivida y la memoria se encuentran. Su obra se asienta en la tradición de la fotografía analógica, utilizando cámaras de medio y gran formato para capturar escenas que exploran el delicado equilibrio entre la realidad, la empatía y lo sublime.
Inspirándose en la relación entre la pintura, la escultura, la danza y la arquitectura, Katsuba propone una nueva lectura de la herencia clásica, observando el cuerpo humano como medida de belleza y espejo de la condición humana. Comisariada por Sebastiá Mascaró y el propio artista, la exposición sirve como una profunda reflexión sobre la dignidad del cuerpo, el paso del tiempo y la continuidad de las tradiciones artísticas. Al capturar estos paisajes universales, Katsuba invita a los visitantes a reflexionar sobre la persistencia del espíritu humano y la tradición a través de diferentes culturas.