Esta exposición presenta 35 grabados excepcionales del maestro holandés Rembrandt, destacando su dominio técnico y su inventiva artística en este medio. La selección se centra en dos temas fundamentales de su obra gráfica: retratos y autorretratos, junto a escenas religiosas que abarcan narrativas bíblicas y la vida de Cristo.
Rembrandt, el maestro del grabado brinda una oportunidad única de explorar el dominio gráfico del artista holandés (1606-1669) a través de una selección de 35 grabados sobresalientes. Aunque es muy célebre por su pintura, Rembrandt fue posiblemente más reconocido en vida por su faceta como grabador, creando alrededor de trescientas obras entre 1620 y 1665. La exposición, organizada en colaboración con el Museo Lázaro Galdiano, presenta piezas destacadas de una de las colecciones privadas más importantes de España sobre el artista, mostrando su enfoque experimental en las técnicas y su sofisticado uso del claroscuro.
La exposición se estructura en torno a dos áreas clave de la producción de Rembrandt: sus retratos y autorretratos íntimos, y sus profundas exploraciones de escenas religiosas, incluyendo historias de la vida de los patriarcas y la pasión de Cristo. A través de estas obras, el visitante puede observar cómo Rembrandt utilizó el grabado como medio para una mayor libertad creativa, permitiendo que su estilo personal evolucionara con el tiempo. Sus grabados siguen resonando hoy, casi cuatrocientos años después, por su brillantez técnica y viveza expresiva, consolidando su estatus como una figura clave en la historia del arte junto a maestros como Durero, Goya y Picasso.