Esta exposición detalla la destrucción sistemática de bibliotecas polacas durante la Segunda Guerra Mundial, un aspecto crucial de la política de la Alemania nazi para aniquilar la cultura e identidad polacas. Destaca la inmensa pérdida de valiosos manuscritos, libros raros y millones de volúmenes, centrándose especialmente en la devastación en Varsovia.
La exposición "Książkobójstwo – hekatomba polskich bibliotek w czasie II wojny światowej" (Libricidio – la hecatombe de las bibliotecas polacas durante la Segunda Guerra Mundial) documenta meticulosamente la aniquilación sistemática y brutal de las bibliotecas polacas por parte de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Esta destrucción fue parte integral de una política deliberada destinada a erradicar a los ciudadanos polacos, especialmente a los de nacionalidad judía y polaca, y estuvo impulsada por la doctrina de Adolf Hitler de que la existencia de una nación está ligada a la evidencia material de su cultura. La exposición subraya que la destrucción de bibliotecas golpeó al corazón mismo de la cultura polaca.
Durante la guerra, Polonia perdió aproximadamente el 70% de sus recursos bibliotecarios, incluyendo más del 90% de sus colecciones más valiosas. Esto resultó en la destrucción de cientos de miles de monumentos literarios invaluables, como códices iluminados medievales, manuscritos de destacados creadores polacos, incunables raros, viejas impresiones y extensas colecciones de dibujos, grabados, partituras musicales y mapas. La pérdida de colecciones más recientes, que comprenden millones de volúmenes de libros y periódicos, es igualmente asombrosa. La exposición destaca específicamente las pérdidas catastróficas en Varsovia, el epicentro de la vida intelectual y cultural polaca de preguerra, detallando la destrucción de la Biblioteca Nacional y las colecciones del Museo Polaco en Rapperswil y la Biblioteca Batignolles en París, así como las bibliotecas de las familias Krasiński, Zamoyski y Przeździecki. También relata la destrucción de bibliotecas universitarias, bibliotecas escolares (perdiendo el 93% de sus colecciones) y bibliotecas públicas, con una mención conmovedora del incendio de la Biblioteca Pública de la Capital de Varsovia el 16 de enero de 1945.