La exposición 'Valerie' de Josephine Pryde explora el proceso de la artista al crear exposiciones que examinan sus propias condiciones de producción. Presenta fotografías y esculturas que combinan técnicas de la fotografía de moda, la ciencia y la impresión artística.
La exposición "Valerie" de Josephine Pryde en la Secession profundiza en la práctica de la artista de exponer las condiciones de su propia producción. Sus fotografías y esculturas se basan en una variedad de técnicas y conceptos de áreas como la fotografía de moda, las ciencias naturales y la impresión artística, interactuando a menudo de cerca con sus entornos y relaciones específicas.
La exposición aborda los desafíos de afirmar la novedad o el estancamiento en el arte, empleando la 'referencia desfigurada' como una herramienta crítica. Cuestiona qué puede lograr una concentración temporal de esfuerzo en una exposición de arte, especialmente a medida que las vías tradicionales de distracción creativa se ven cada vez más obstruidas. Específicamente, las obras fotográficas "Relax (blue)" (2004) y "Relax (grey)" (2004), creadas para la Secession, representan una masa de color volando por el aire y aterrizando sobre un Honda Prelude 20 Ex blanco, con su sombra en gris. Pryde utiliza la fotografía no solo para mostrar lo que el ojo no puede ver, sino para reorientar el universo dentro de nuestros límites perceptivos. La serie fotográfica de 13 partes "A Moment Away from Pressure" (2004) documenta el proceso de secado de un puñado de sustancia pegajosa amarilla a lo largo de 36 horas.
Además, la larga escultura "Chains" (2004) es una recreación deliberada de "Untitled (Rope Piece)" (1970) de Eva Hesse, sustituyendo las cuerdas recubiertas de látex por cadenas de bicicleta y motocicleta usadas y aceitosas. Esta elección sirve para estabilizar la obra original, que probablemente es demasiado frágil para ser exhibida de nuevo, al tiempo que subvierte las suposiciones de género asociadas a los materiales. La exposición también presenta retratos solarizados de la artista Lucy McKenzie, que evocan experimentos de cuarto oscuro de Lee Miller y Man Ray, sirviendo como una advertencia para los artistas emergentes sobre la naturaleza de la inspiración y el legado artístico.